sábado, 21 de noviembre de 2009

AMOR O CONFORMISMO???

Las relaciones de pareja son fundamentales para el desarrollo psico-afectivo de las personas, desde pequeños somos estimulados mediante caricias, besos, palabras, etc. Y esto inicia generalmente en el ámbito el materno y familiar; para después pasar al social. Sin embargo cuando este proceso de estimulación-recepción no se da de forma adecuada, por cualquier motivo puede traer implicaciones prácticamente increíbles; como por ejemplo, ¿has pensado que tu novio, siendo el mayor de sus hermanos sufrió mucho de pequeño al ser ignorado por sus padres (o al menos eso sintió él) al nacer su hermanito?, lo cual ahora podría explicar sus celos excesivos. Es claro que existen muchas y muy diversas situaciones que podrían explicar la conducta de cada persona, pero ahora nos pongamos del otro lado; qué pasó contigo que aguantas sus celos, sus desplantes; porque el hecho que haya tenido un desarrollo deficiente no te hace responsable y mucho menos te obliga a aguantar esa situación. Entonces, no basta con buscar una explicación/razón a cada error de tu pareja, para así seguir justificándolo; sería mejor explicar tú situación y así una solución.

¿Dónde dice que debemos soportar? ¿Quién dice que no merecemos algo mejor? O mejor aún ¿Quién me garantiza que esto es lo correcto? Estamos tan acostumbrados a creer que el amor debe doler, a ver en la televisión, los libros y demás medios que el amor es sinónimo de sufrimiento y sacrificio; pero ¿qué pasa con lo bueno? Dónde quedaría entonces el sentirse feliz, el amar y ser amado, compartir y sentirse hermoso (a) al lado de esa persona. Debemos empezar a aceptarnos, a amarnos y a cambiar todo aquello que nos parece incorrecto, eso sí basado en los deseos y necesidades individuales, no en los juicios sociales; para después compartir esto mismo con la persona que hayamos elegido, ese alguien que está dispuesto a hacer lo mismo por nosotros, que nos respeta y no nos limita.

Deja de pagar por las disfunciones psico-afectivas del pasado, pues no vale la pena que sacrifiques ni tu presente ni tu futuro con cosas que ya no pueden modificarse; si sabes que estas con una persona que no valora tu amor entonces valóralo TÚ y sal de esa relación, pues nadie, absolutamente nadie vale la pena lo suficiente para sacrificar tu salud ni física, psicológica o emocional. Es injusto que vivas lamentándote de tu situación con esa persona y no hagas nada por cambiar; como dice una frase popular “No hay mal que dure cien años….ni tonto que los aguante”.

FISICAMENTE IMPOSIBLE

Quién no ha escuchado frases como: “yo no busco belleza exterior, lo que me interesa es lo que las personas son realmente”…”el físico no importa, lo que importa es lo que la persona puede aportar a mi vida”…entre muchas otras que si continúo mencionando pueden sonar a un completo pleonasmo; pero dime ¿realmente el físico no importa? Son muchas las personas que se jactan de restar importancia (e incluso anularla) a la apariencia física. Como amiga, psicóloga, mujer y pareja me ha tocado escuchar un sinfín de barbaries respecto al físico, tanto positiva como negativamente; sin embargo, en lo personal me parecen una completa y total mentira, todos parece que intentamos mostrarnos mucho mas espirituales y humanitarios de lo que realmente somos y así ocultar nuestros instintos más primitivos.

Hasta cierto punto las personas lo hemos logrado pues a través de los años nos han mostrado películas, libros, telenovelas, etc. Donde lo más importante parece ser el amor, ya que es el que todo lo puede y sobrevive ante las mas crueles ferocidades de la vida; sin embargo últimamente eh pensado y reflexionado al respecto llegando a una conclusión nada agradable, incluso para mí, y esta es que no importa como seas física, moral, social, cultural y/o económicamente la apariencia física es y seguirá siendo el principal motivo para iniciar una relación.

Ya se que muchos piensan en el compartir objetivos, metas, gustos, ambiciones y demás cosas que implican las relaciones de pareja; pero también debo recordarles que antes de iniciarla esa persona te debe gustar y no importa si es alta, flaca, gorda, chaparra, etc. Te debe atraer algo físicamente (aunque sea el dedo gordo del pie) para siquiera considerar la posibilidad de iniciar algo, y sí, quizás después de ello empezar a observar sus gustos, metas y demás. Pero si el susodicho no pasó el primer “filtro” no importará que sea la persona más compatible contigo, simplemente no continuará; y tu podrás dar un número infinito de justificaciones intentando ocultar esa verdad tan cruel.

También es cierto que muchas personas son lo suficientemente cínicas o sinceras para reconocer esto sin el más mínimo empacho; como es cierto que no importa si tú no eres el o la más agraciada físicamente para aplicar esto. Es en serio, no importa que tan fe@ eres siempre te fijaras en el físico de los demás (el problema es cuando se fijan en el tuyo). Así que no te preocupes, no eres ni seguirás siendo el único ya que al fin y al cabo todos seguimos siendo animales que se dejan llevar muy en el fondo por los instintos más bajos de reproducción.

EN EL FONDO ME AMA

“Si me pega, es porque me ama mucho”- Esta es una frase que puede llegar a parecer completamente lejana a nuestra realidad ¿verdad?; suena como una persona que le gusta ser maltratada por su pareja (cabe aclarar que no es necesariamente hablamos de una mujer). Al escuchar ello, nos imaginamos a una persona con golpes, sumisa, callada y quizás hasta aislada de las demás personas; pero ¿qué pasaría si te digo que esa persona que sufre de maltrato eres tú?, y que no se necesitan ni golpes, ni insultos para ser víctima de violencia y peor aún que nosotros mismos podríamos ser quienes lo estamos provocando. Veamos que desde niños nos han dicho que si el otro nos molesta mucho (golpes, insultos, burlas) es porque le gustamos; y esto ha terminado por genera que muchos crezcamos con esa idea y terminemos por enamorarnos de un patán o de una histérica. Sí en serio, parece algo cómico e inofensivo como desde pequeños nos han preparado para creer que el amor es sinónimo de dolor; y si no me crees basta escuchar una larga muy larga lista de canciones, videos, telenovelas, libros, etc. Que hablan de que el amor es doloroso, pero yo me pregunto ¿realmente debe ser así?

Sinceramente yo siento que no, el amor no es dolor, ni sufrimiento, ni llanto, al menos no debería serlo. Se supone que cuando nos enamoramos deberíamos sentirnos plenos, realizados y satisfechos, felices en conclusión; sin embargo a cada paso que doy veo a parejas que se buscan problemas dentro de la relación con celos, chantajes, amenazas, etc. Etc., que no terminan siendo mas que conductas de micro-violencia; es decir, pequeños actos que atentan contra la salud física o emocional nuestra o de la pareja y que no necesariamente implican golpes o insultos. Basta con mandar mensajitos cada 2 minutos a nuestra pareja o llamar cada hora con la justificación de “saber cómo esta”. Un ejemplo cada vez más común son esas relaciones que van y vienen, es decir, que terminan y regresan cada determinado tiempo y convierten nuestras emociones en una montaña rusa, porque ya sabemos que cada 3 o 6 días o meses nuestra relación termina dejándonos en una completa desolación para que a los pocos días vuelva a buscarnos o en su defecto seamos nosotros quienes le busquemos; y otra vez la emoción, amor y alegría.

Pero bueno a todo esto mis dudas son: ¿quién dice que el amor debe ser así? y ¿por qué le hacemos caso? Considero que deberíamos pensar en la posibilidad de dejar de permitir que nos lastimen con celos, indiferencia, sobreprotección, limitaciones, etc. Bajo la excusa de estar enamorados, más bien deberíamos aprender a amarnos a nosotros y no dejar que nadie nos lastime de esa manera, el amor debe ser algo bueno, productivo y satisfactorio y sería bueno empezar a sentirlo pero de la forma adecuada. Ya basta de excusas, yo se que las relaciones de pareja son complicadas por que implica un acoplamiento de dos perspectivas biopsicosociales, pero si sabemos que esa relación nos daña y no trae nada bueno a nuestra vida, pues hay que dar la vuelta a la página. Al fin y al cabo debemos aplicar lo que dice la canción “no quiero amores con cualquiera…cualquiera no me hace feliz”. Y es eso por lo que debemos luchar, la felicidad ¿o no?.

ABANDONADA BUSCA ABANDONADOR

Cuántas veces nos hemos quejado por no encontrar a nuestra pareja “ideal”, lloramos y sufrimos ya que pareciera que siempre nos toca el menos indicado; otros tantos hablamos de libertad, de no atarse a nadie con compromisos que nos limiten; sin embargo, me pregunto: ¿será que realmente nos hemos hecho responsables de nuetras estas decisiones?. Porque, bueno después de todo fuimos nosotros quienes aceptamos a ese otro entrar en nuestra vida ¿o no?, dudo mucho que estemos obligados a mantener una relación con alguien de forma ineludible, por más compromisos morales o emocionales que tengamos no estamos obligados a estar con alguien a quien no amamos o peor aun que no nos ama. Es como si intentáramos boicotearnos emocionalmente con parejas que en lugar de sumar le restan a nuestra vida.

En primer lugar considero importante dejar de esperar a que la otra persona sea la que nos encuentre y nos brinde todo lo que creemos necesitar, cumpliendo al pie de la letra nuestras expectativas llenando nuestras carencias personales. Una pareja de hecho no debe estar con nosotros para llenar nuestras insuficiencias; más bien debería estar para complementarnos como seres humanos. Sobre todo en la actualidad cuando pareciera que las relaciones se cocinan al vapor y en grandes cantidades; así como los divorcios y/o separaciones emocionales están a la orden del día. Las relaciones de pareja son cada vez más cortas e implican menos compromisos; encontrando tanto a mujeres como hombres que se jactan de buscar su independencia y no queriendo inmiscuirse en relaciones formales o que impliquen un compromiso como tal; no obstante esto deriva de un profundo miedo a ser abandonados a la que se le llama hiperindepndencia, la cual es un temor a la cercanía.
En apariencia estas personas se relacionan con facilidad pero temen al compromiso emocional y a las responsabilidades de una vida familiar, sin embargo si tanto el hiperindependependiente como el dependiente, no buscan una solución a el problema pueden llegar a sufrir mucho y repetir el patrón de elegir parejas inestables, con escasas posibilidades para establecer una relación sana y satisfactoria.

Por lo anterior te recomiendo vivir con total plenitud, con base en la toma de decisiones respecto a tu vida, ¿cómo? Bueno, puedes empezar por tomar las oportunidades que la vida te presenta, arriesgar un poco más hacia lo que realmente deseas (esto lo averiguarás con un duro trabajo de introspección), teniendo disponibilidad y apertura, así como empezar a asumir la responsabilidad de cada una de tus actos, sin culpar o responsabilizar a los demás pues al fin y al cabo tú y solo tú eres responsable de tu vida y nadie puede vivirla por ti. Y en referencia a ello el psicoterapeuta Alain Delourme nos dice: “No somos lo verdaderos actores hasta que no asumimos la responsabilidad plena de nuestra existencia”.