OTRA OPORTUNIDAD
El tiempo, es como agua entre los dedos pues se escurre y no podemos hacer nada para detenerlo; apenas podemos quedarnos con pequeñas gotas de instantes en nuestra memoria. Es increíble como vivimos perdiendo el tiempo en tonterías; creemos que siempre habrá un mañana y que tendremos una nueva oportunidad para volver a intentarlo; pero lo cierto es que no lo sabemos, no estamos seguros de que así será, solo tenemos la esperanza de que así sea…
Debemos de recordar la fragilidad del tiempo, hay que empezar a disfrutar el presente y preocuparnos un poco menos por el futuro. Porque cuando menos lo imaginemos el futuro será el presente y nos habremos perdido de muchos instantes pues serán solo parte del pasado; o quizás mucho peor sea el hecho que ni siquiera contemos con la posibilidad de tener un futuro y haber desperdiciado el poco tiempo que se nos obsequió en este mundo. Es horrible y muy triste a la vez el sentir que tu tiempo tiene un límite, ver hacia atrás y comprender que te hicieron falta muchas cosas, que no disfrutaste lo suficiente, que no te arriesgaste lo suficiente y ya no tienes una nueva oportunidad para cambiar las cosas.
Por eso considero importante y completamente recomendable el detenerte por lo menos unos segundos a reflexionar sobre las satisfacciones que tienes en tu vida, cuánto la estamos disfrutando y en que medida la estamos desperdiciando; porque quizás y solo quizás…no tengamos otra oportunidad mañana.
